Hoy venimos a hablaros de la importancia del sentido del tacto. Es el primer sentido que se desarrolla dentro del útero materno y por el que van a conocer su cuerpo y el mundo. Siendo así, va a ser muy importante tocar a nuestros peques, ya que nuestro mantra en consulta es “tocar al bebé es tocar su cerebro”.
Al tocar al bebé, estimulamos muchas neuronas, no solo de la corteza sensitiva, sino también de la corteza motora, la zona límbica (asociada a las emociones) y la corteza frontal (donde se procesan las funciones ejecutivas como la memoria o la atención); esas partes del cerebro que nos conectan con el mundo y nos vinculan con las personas que queremos y con las que estamos todos los días.
Es por esto, que recomendamos desde que nacen el piel con piel, el contacto en general y el masaje infantil.
Para realizar el masaje, tenemos que buscar un momento del día en el que el peque esté tranquilo y receptivo para que sea un momento de conexión y disfrute tanto para él como para quien lo da. Colocaremos al peque tumbado en una posición cómoda para ambos, ambiente relajado y estaremos siempre muy atentos a sus señales de aceptación (fija la mirada, se ríe, abre las manos, te busca) y rechazo (irritabilidad, queja, tensión en la columna, arqueo, llanto).
Para ambos:
- Facilita el vínculo afectivo y el apego seguro.
Favorece la comunicación verbal/no verbal.
Permite un contacto temprano entre ambos.
Aumenta el tiempo mutuo de calidad.
Estimula la lactancia materna.
Mejora el sueño.
Para el bebé:
- Alivia malestar digestivo de gases, estreñimiento, cólicos…
Ayuda a normalizar el tono muscular.
Relaja tensiones musculares.
Ayuda a crear conexiones neuronales para reconocer su esquema corporal y así acompañar su neurodesarrollo.
Estimula el aparato circulatorio, digestivo, respiratorio…
Para los papás:
Ayuda a entender las señales del bebé.
Mejora la autoestima y la confianza en las capacidades del cuidado del bebé.
Disminuye la depresión postparto.
El masaje infantil incluye todo el cuerpo: piernas, brazos, tórax, abdomen, espalda y cara. Muchas veces no vais a poder realizarlo entero, ya que es bastante largo, pero podéis hacerlo por zonas según os vaya dejando vuestro peque e ir alternando cada día. Si no os sentís seguros al principio, las zona más aceptadas suelen ser las extremidades.
Os dejamos un vídeo donde podéis ver parte de la secuencia de masaje con un peque real. Fijaros que según se van haciendo mayores, aceptan muy bien los pases pero se mueven e interactúan más con nosotros.
En consulta hacemos talleres de masaje infantil para familias y profesionales. Son 4 sesiones, 1 a la semana donde repasamos todo esto y mucho más. Si os interesa, estaremos felices de daros toda la información al respecto.
Nos vemos en la siguiente entrada del Blog, que como siempre, será los domingos. Leemos vuestras dudas en comentarios. Gracias por dejarnos acompañaros #hacemos equipo.