En esta entrada venimos a hablaros sobre la evolución de la vista en el primer año de vida ya que siempre nos preguntáis ¿cómo ve mi bebé? ¿me reconoce? ¿cómo puedo estimularlo?
De los 0 a los 3 meses, los recién nacidos son capaces de distinguir a su mamá a un beso de distancia ¿hay algo más bonito?. Su visión es borrosa pero es capaz de reconocer su silueta y la de sus cuidadores principales. Se ayudará además, del olor que tan aprendido tienen.
Al principio se fijan mucho en las formas redondas como los ojos, la boca y les llama mucho la atención los altos contrastes (blanco y negro). Imaginad si es sabio el cuerpo humano, que a las mamis les cambia de color el pezón y se oscurece para que el peque pueda verlo mejor al nacer. También les encantarán las gafas y las barbas. Fliparán con las luces, ventanas, espejos y brillos.
Para estimular la visión en este periodo podéis ofrecer las tarjetas en blanco y negro así como cuentos preciosos que existen en estos colores. No perdáis la oportunidad de hacerles muchísima mímica para que os copien. Es un súper divertida esta etapa.
A los 3 meses los bebés ya son capaces de enfocar y reconocer la diferencia entre colores, especialmente entre rojo y verde. En esta etapa comienzan a realizar mejor los seguimientos visuales y será un buen momento para meter colores de fondo. Todavía debemos seguir ofreciendo los juegues a los lados y no en el centro. En esta etapa, un juguete que nos gusta mucho y del que ya os hemos hablado anteriormente es la O-ball, ya que tiene colores fuertes fáciles de seguir.
Aproximadamente a partir de los 4 meses comienza la visión binocular, es decir, los ojos trabajan a la vez y por ello ya podemos ofrecer juguetes en linea media. Con esta edad ya van aprendiendo la profundidad de los objetos y empiezan a realizar más alcances con las manitas. En este momento, podremos ir ofreciendo todo lo anterior y además juguetes fáciles de coger.
De los 4 a los 8 meses empiezan a desarrollar la permanencia del objeto aunque sea de forma muy sutil. Mientras el objeto esté en el campo visual del bebé, será capaz de seguirlo e intentará cogerlo, pero en el momento en el que lo escondemos, para el peque habrá desaparecido. Más o menos de los 8 a los 12 meses sabrá perfectamente que el objeto no ha desaparecido, si no que está escondido e incluso sabrá por dónde ir a buscarlo.
A partir del año de vida, la visión ya es bastante madura y saben orientarse muy bien en el espacio, aunque aún les queda mucho por explorar y conocer (sensación de caída o vértigo ante escaleras, fijación visión en movimiento por ejemplo en el coche).
Conforme vayan creciendo vuestros peques iréis viendo como cada vez interactúan más con vosotros y como copian vuestras caras y organizan sus movimientos para coger aquellos juguetes que quieren.
Nos vemos en la siguiente entrada del Blog, que como siempre, será los domingos. Leemos vuestras dudas en comentarios. Gracias por dejarnos acompañaros #hacemos equipo.